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Carta al primer chico del que me enamoré


Carta al primer chico del que me enamoré (miércoles, 29 de mayo, 2013)
Eres todo lo que quiero y todo lo que he aprendido a depender y adoro cada simple pedacito de tu cuerpo imperfectamente perfecto y adoro cada simple pedacito de tu corazón egoísta y te amo te amo te amo pero tu ya no me amas.
Me enamoré de ti en octubre mientras conducíamos en unas calles vacías de tu vacío pueblo en una calmada noche de sábado. Observaba las luces de la calle moviéndose en tu piel mientras conducías a ningún lado en particular, y sonreí mientras hablabas tan rápido como tu conducir a la una de la madrugada cuando supuestamente debíamos estar cansados (pero no lo estábamos). Me enamoré de la manera en la que hablabas primero, y luego de cómo te sentías, la manera en la que pensabas y por último en cómo lucías, y me enamoré hasta el tuétano. Nos quedamos dormidos en el asiento trasero en los brazos del otro esa noche, y besé tu mejilla mientras dormitabas y te susurré cuanto te amaba, pero no estabas despierto y no volviste a oír esas palabras hasta diciembre. Lo mantuve en secreto por dos meses porque estaba asustada de decirte como me siento ahora.
Tu piel siempre tuvo el aroma de frutillas y jabón barato.
No voy a olvidarte en un período de tiempo, porque me enamoré no solo de ese delgaducho muchacho que besaba mi mejilla con suavidad después de una larga noche, sino también me enamoré de las cosas que dijo y la manera en la que pensaba y en los pensamientos que penetró en mis huesos y que estarán allí por siempre.
Y nunca voy a olvidar el cielo que sentí contigo. Las largas noches en que corríamos en ropa interior a través del campo de fútbol borrachos de licor y nuestros besos. Cómo tus labios se posicionaban en mi cuello mientras tomábamos una siesta en tu cama en el dorado atardecer que creaba una piel dorada en nosotros también. La protección que emanaba de tu pecho y que me rodeaba con los brazos. La inquietante sensación de una cama vacía luego de haberla compartido contigo durante cuatro noches seguidas. Los pequeños detalles y memorias que me hicieron enamorar de nosotros fueron los pensamientos y sentimientos que me hicieron permanecer despierta durante horas en la noche. Te extraño y siempre te extrañaré y te amo y siempre te amaré, y estoy segura de que cuando me olvides e incluso cuando yo misma me olvidé, también te amaré.

Me diste todo lo que siempre pude tener, y arreglaste partes de mí que ni yo sabía que estaban rotas, y me cambiaste por dentro y por fuera y por fuera y por dentro sin importar lo que suceda siempre serás una parte de mí. Mi corazón siempre latirá tu nombre en código Morse, y la lluvia siempre me recordará como tú decías mi nombre y las pequeñas cosas me recuerdan a ti aunque vayamos por caminos separados y no nos veamos en años. Y nunca me importará.

(tumblr)










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