Tengo un lío en mi cabeza que me
recorre por el cuerpo. Estoy metida entre las decisiones que pueden ser las
correctas y de las que me arrepentiré, y de las que son incorrectas pero de las
cuales siempre estaré contenta.
Me gustaría saber cómo uno puede
darse cuenta que las cosas que hizo servirán de algo en el futuro, para no
hacerlas en vano. Para no sacrificar momentos y que luego no vuelvan, o
personas que en realidad son excelentes.
También me gustaría poder
descubrir cómo es querer a una persona con todo tu ser, pero no quererla y
odiarla al mismo tiempo, sino quererla. Anhelar pasar cada momento, cada
respiro. Desear descansar juntos en una cama, mirando al techo vacío o junto al
río, con la suave brisa atravesando los cabellos. No importa quién sea la
persona, pero me gustaría ser capaz de amar a alguien y no querer dejarle ir.
No estoy asustada de enamorarme. A
diferencia de muchos, se lo que es sentirse usada, inútil, reemplazada,
rechazada por muchos. Pero eso no me detiene, porque creo que todas las
personas tienen a un luchador dentro y solo deben sacarlo afuera. No estoy
asustada porque creo que las cosas llegan cuando uno está preparado. No cuando
se siente, sino cuando es. No tiene nada que ver con la edad, el sexo, la
sociedad, lo que sea. Cuando se está preparado, viene.
No hay comentarios:
Publicar un comentario